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De esta manera respondieron con piedras a las agresiones que los policías hacen a los jóvenes a manera de diversión en las comunidades rurales del municipio, utilizando pistolas de aire comprimido que disparan bolas de pintura que estallan al impacto con el cuerpo.
De acuerdo a los pobladores, en el zafarrancho protagonizado por los uniformados y jóvenes de la comunidad, fueron detenidos José Audelio Juárez Hernández y su hijo José Audelio Juárez Araujo, sin deberla ni temerla, ya que regresaban a su domicilio cuando los policías los subieron a las patrullas. En el trayecto a la cárcel municipal, según versión de los familiares, fueron golpeados de manera brutal por los uniformados.
Indicaron que ante la golpiza que recibió José Audelio Juárez Hernández en el interior de las galeras, le causaron graves lesiones y fracturas en distintas partes del cuerpo, por lo que los policías al darse cuenta de lo delicado de su salud, solicitaron la intervención de paramédicos del cuerpo de bomberos para que lo atendieran.
Luego de esto los policías trasladaron al hombre lesionado y a su hijo al ministerio publico de San Juan del Río, para ponerlos a disposición por delitos de daños a las patrullas y por portación de arma de fuego, ya que por tratarse de gentes del campo, traían consigo al parecer unos cuchillos.
Sin embargo al percatarse de las lesiones que presentaba el detenido, el propio ministerio público que inició la averiguación previa SJ/I/573/2008, por el delito de daños y portación de arma prohibida, ordenó que fuera internado en el Hospital General de la zona oriente, donde los médicos determinaron diversas lesiones y fracturas por los golpes que recibió por parte de los policías.
Ante esta situación tanto la familia como los detenidos y afectados por los golpes que recibieron, han sido amenazados e intimidados por los uniformados, por lo que habrán de querellarse por las lesiones que les causaron.
Asimismo, indicaron que ya solicitaron la intervención de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ya que los policías no solo les causaron fracturas y lesiones con los disparos que les hicieron, sino que violaron sus garantías como ciudadanos.
Cabe señalar que la policía de este municipio, acostumbra, según los ofendidos, utilizar pistolas de Gotcha para "cazar" a los jóvenes en las comunidades, por lo que ante esta situación la gente ya está a la defensiva.
Los ofendidos, además de las graves lesiones que sufrieron a manos de los policías municipales, tendrán que enfrentar la demanda por supuesta portación de arma prohibida y daños a las patrullas, que más de 40 jóvenes enardecidos dispuestos a no permitir más abusos de la policía, causaron a las unidades policíacas.
ROTATIVO de Querétaro




