Los agentes policíacos en cuestión están ya siendo "fichados" con antecedentes penales y aún siguen trabajando como servidores públicos, todo ello gracias a la protección y amparo que les vienen brindando los altos mandos de la corporación.
La lista de casos de policías procesados en el municipio es larga y extensa, se sabe que algunos uniformados infractores están yendo a firmar o bien han depositado acuosas fianzas -solventadas por el erario público- para poder gozar de su libertad y continuar con su ola de violaciones a los derechos humanos.
No conforme con ello, algunos elementos fungen como jefes policíacos, aún a pesar de que cuentan con pendientes con la justicia, como es el caso de uno de los comandantes que presuntamente está acusado de un probable homicidio en el estado de Tamaulipas.
LOS CASOS DE POLICIAS GOLPEADORES
Libres bajo fianza y en proceso penal se encuentran los policías Joel González Morales, Juan Pedro Piña Huerta y Apolunio Hernández Martínez, quienes hace un año golpearon al periodista Armando Guerra Vázquez, según consta en el expediente 375/2005, por los delitos de lesiones dolosas y abuso de autoridad, en el juzgado primero penal.
A base de golpes le dejaron serias secuelas en una de sus extremidades, en este caso el ministerio público encontró los elementos suficientes para consignar a los agentes por los delitos de abuso de autoridad y lesiones.
Existen pruebas fehacientes de la golpiza que los polizontes le arribaron al comunicador, prueba está que la juez Gloria Rebolledo ya tiene desde hace un año en sus manos el caso y todavía es tiempo de que no dicta sentencia, ello a pesar de que médicos especialistas han certificado también las lesiones.
El ofendido ya presentó en el juzgado los estudios y la cotización, de la operación quirúrgica que requiere a consecuencia de las lesiones que le causaron y que supera los 30 mil pesos.
A pesar de que abogados del área jurídica del municipio han tenido ya acercamiento con el ofendido, se dice que es la falta de voluntad del alcalde en turno José Luis Gutiérrez Legorreta, que se opone a que le cubran los daños causados a Armando Guerra Vázquez.
De ahí que ya el periodista está preparando en su defensa la presentación ante una instancia civil, de una demanda en contra del ayuntamiento para exigir la indemnización por las lesiones causadas en su persona por los servidores públicos y que le dejaron secuelas, que a decir del propio ofendido le impiden realizar su trabajo como periodista, esto paralelo a la demanda penal que está en proceso en contra de los policías.
"A faltado voluntad política de José Luís Gutiérrez Legorreta, -patrón de los policías- para solucionar este problema, el jurídico se ha acercado para pedirme que lleguemos a un acuerdo pero solo me dan largas y demuestran que están solapando a los policías golpeadores", señaló el ofendido.
Dijo que de no tener una respuesta favorable, iniciará una huelga de hambre frente al edificio de la presidencia en los próximos días, para que se le haga justicia.
Además expresó que en el informe del funcionario hará valer su "libertad de expresión" como ciudadano para exigir que se aplique la ley y se cubran los daños causado a su persona, durante la golpiza que le propinaron los policías uniformados.
De no resultar esta protesta, dice el compañero periodista que su abogado Jorge Bustos, está por iniciar un proceso administrativo para cesar a los policías que lo golpearon, denunciará el hecho en la Comisión de los Derechos Humanos y protestará en Querétaro frente al inmueble del Tribunal Superior de Justicia que dirige Basilisa Balderas, para agilizar su proceso judicial.
EL CASO DE POLICIAS PROCESADOS POR FALSEDAD
Una clara muestra de que los jefes policíacos solapan a sus agentes, quedó de manifiesto con la muerte de un policía investigador ministerial, a manos de uniformados, durante la persecución de presuntos ladrones.
No solo los mandos policíacos protegieron desde el inicio la identidad del agresor, sino le dieron oportunidad de que huyera, antes de que fuera detenido, sustrayéndose así a la acción de la justicia.
En este caso seis preventivos están siendo sometidos a proceso y sin embargo el director de la policía municipal Ramón Orozco Muñiz ni suda ni se acongoja, muy al contrario sigue manteniendo en sus filas a policías que descuidan la seguridad de los ciudadanos, para ir a firmar en los juzgados penales, acción que demuestra una vez más la arrogancia y soberbia de los altos mandos por seguir solapando a sus elementos.
OTRO GOLPEADO EN LA LLAVE
El abuso de autoridad de algunos policías no para ahí. Uno de los últimos casos se dio el pasado sábado 12 de agosto cuando Ricardo Cervantes Acosta, de 19 años de edad, fue salvajemente golpeado, al grado de desfigurarle la cara y dejarlo en peligro de que pierda un ojo.
El abuso de autoridad y lesiones, además de delitos como de robo en los que se han visto involucrados algunos uniformados, son parte de la lista de servidores públicos que trabajan en la seguridad de la sociedad, amparados en la impunidad.



